Se ha publicado el último informe del ‘Centre d’Estudis d’Opinió de la Generalitat (CEO)’ con los datos del mes de Enero del año en curso.
Curiosidades. Sólo empezar me topo con la 23a. donde podemos comprobar que en Cataluña no hay dos cosmovisiones (¡no pido un 50/50!), sino que nos apiñamos todos desde el puro centro a la extrema izquierda (¡facha el que no bote!).

Las siguientes tablas explican lo ocurrido. Resulta que tenemos graves dificultades para colocar las distintas doctrinas y corrientes de pensamiento dentro de un imaginario arco político. Nos da lo mismo Juana que su hermana. Lo que tradicionalmente se había entendido como liberalismo, consevadurismo, socialismo, nacionalismo, en Cataluña no tiene nada que ver con la izquierda o la derecha sino con el pensamiento de la mayoría, la irresistible tiranía a la que tiende cualquier democracia igualitarista.



Liberales (más o menos intervencionistas) y conservadores son extrema derecha en Cataluña y los nacionalistas (PSC, CiU, ERC) que para la teoría política universal siempre fueron esencialistas, ultramontanos, ultraconservadores, providencialistas y origen del fascismo en Italia y el nacional-socialismo en Alemania, resultan que en Cataluña son los chupiguays de centro izquierda.
No es ninguna sorpresa, la discusión política en Cataluña suele discurrir entre la interpretación de símbolos y la divulgación de mitos (la persecución del catalán o la conspiración de los sabios de Sión o de los taxistas de la COPE, ahora no estoy seguro), entre dogmas y prejuicios para consumo de descerebrados glotones, pero que se los oyes a personas cualificadas, supuestamente equilibradas mentalmente.
Aquí no se censura, es peor: uno se prohíbe a si mismo pensar porque fruto del razonamiento se podría concluir que los enemigos de Cataluña son los del PSC que entre analfabetos y falsos doctores convierten el robo en generosa condonación, o los de CiU mangando a los contribuyentes catalanes el 3% o el 20%, o los impresentables ERC y IC paralizando todas aquellas obras públicas o el despliegue eléctrico tan necesario para evitar apagones que ellos mismos definen como tercermundistas, y no los fachorros del PP, Ciutadans o el señor Pizarro. Así es mejor callar (ahorro psicológico). Todos apiñados en el centro izquierda.
Y ahora la de siempre: ¿A quién quieres más a papá o a mamá?

Somos una nación pero nos consideramos tanto de esa nación como de otra, y más de la otra que de la nuestra y más de la nuestra que de la otra. Es decir, somos españoles pero más franceses que portugueses aunque menos italianos que catalanes y siempre más catalanes que portugueses. Cataluña y España. Así, separaditas, pero no mucho porque somos tan… que y más que… o menos que… Si Cataluña y España son dos naciones distintas ¿A qué viene esa referencia a una nación que no es la nuestra? O lo es. Me han contagiado la esquizofrenia nacionalista.